De dilatada historia, procede del antiguo Reino de Navarra vigente hasta 1841, y del que conserva algunos os restos de su autogobierno o fueros. La organización jurídico administrativa actual se basa en el Amejoramiento de 1982, que supuso la adaptación de la tradición foral con la organización autonómica de la Constitución espanola de 1978, concretamente en virtud de la disposición adicional primera de esta última que reconoce y ampara los derechos históricos.

Excepto en los tiempos de expansión del Reino de Navarra, desde el s. XVI hasta principios del XX había sido una pequena región agraria de poco desarrollo socioeconómico. Actualmente, Navarra es una de las comunidades de mayor riqueza relativa y bienestar socioeconómico, amén de participar del crecimiento del Valle del Ebro y la consolidación de la economía de servicios e industrial en Pamplona. De hecho, la tasa de desempleo registrado es de las más bajas de Espana (7,41% en noviembre de 2005, según criterios SISPE, y cercano al 6% según la última Encuesta de Población Activa),3 su PIB per cápita de los más elevados y superior a la media europea,4 y es la comunidad autónoma con más ingresos netos por hogar (con 29.845 euros) y menor índice de pobreza (inferior al 9,8%).5